Durante décadas, instalar un ascensor en casa ha significado excavar, construir, esperar semanas y soportar el caos de una obra. Los ascensores sin foso de tecnología neumática Airlift han cambiado esa realidad por completo. Se instalan directamente sobre el suelo, no requieren sala de máquinas, funcionan con una toma eléctrica estándar y están operativos en tan solo dos días.
Nuestra visión es que la accesibilidad en el hogar debe ser simple y rápida. La instalación de nuestros ascensores domésticos se caracteriza por la ausencia de obra mayor, convirtiéndose en una solución perfecta para viviendas unifamiliares o edificios que buscan una integración limpia y sin complicaciones.
A diferencia de los elevadores tradicionales, nuestra tecnología permite un montaje directo sobre el suelo. No necesitas foso ni grandes reformas para instalarlo, lo que te ahorra tiempo, dinero y la complejidad de una obra mayor. Esta instalación sin foso de cimentación es la principal ventaja competitiva de nuestro producto.
El tamaño reducido de nuestros elevadores, así como su tecnología de funcionamiento, hace que se adapten a las características de cualquier estancia sin necesidad de excavación.
Tanto el tubo como la cabina del ascensor están realizados en policarbonato transparente. Esto permite ver desde dentro, eliminando sensaciones de agobio. Además, deja pasar la luz natural y no produce sombras dentro de la estancia.
Para una mayor adaptabilidad al entorno y a tus necesidades, ofrecemos la posibilidad de personalizar los acabados. Las molduras están disponibles en el color que mejor le siente a tu chalet o dúplex, permitiéndote escoger colores distintos para cada planta.
Nuestra visión de ascensor como electrodoméstico se vincula a la necesidad de mantener la armonía de tu hogar. Por ello, hemos diseñado un elevador que se integra en el ecosistema doméstico de cada usuario de manera suave. Para conocer la experiencia que nos respalda en esta tecnología, te invitamos a visitar nuestra amplia trayectoria como fabricantes y expertos en elevadores domésticos.
Nuestra tecnología neumática, que elimina la necesidad de foso, también permite un montaje ágil y eficiente. En apenas unos días, el elevador está listo para su uso. Para conocer en detalle este proceso, puedes visitar nuestra página sobre el proceso de instalación modular y limpio.
El foso de un ascensor tradicional es la excavación bajo el nivel del suelo donde termina el recorrido del ascensor. Su construcción implica obra civil compleja: demolición, excavación, impermeabilización y reconstrucción, con costes que pueden sumar entre 3.000 € y 15.000 € solo por el foso, sin contar el tiempo ni las molestias.
Los ascensores neumáticos Airlift no necesitan ese espacio. El sistema se apoya directamente en el suelo existente, que solo necesita estar nivelado, algo que se consigue fácilmente con pasta niveladora. Toda la tecnología de elevación está en la parte superior del tubo, en el cabezal o en la unidad Split exterior.
Para instalar un ascensor Airlift sin foso en tu vivienda solo necesitas cumplir dos condiciones: un espacio mínimo de 100 cm de diámetro (para el modelo Airlift 933) y una toma de corriente monofásica de 220 V cerca del punto de instalación. Con esos dos elementos, es posible tener un ascensor operativo en una vivienda de hasta 18 metros de altura y seis paradas.
Sí, y en muchos aspectos más seguros. Al no usar cables, contrapesos ni aceite hidráulico, los riesgos mecánicos son menores. El sistema de doble freno y la tecnología anti-atrapamientos de los ascensores Airlift están certificados bajo la Directiva de Máquinas europea.
Sí. Los ascensores Airlift sin foso pueden instalarse con hasta seis paradas y alcanzar hasta 18 metros de altura, lo que los hace válidos tanto para viviendas unifamiliares como para edificios de hasta cinco o seis plantas.